It’s a sad day at Loyola Press. Today we mourn the loss of Miguel Arias, the national consultant for Hispanic ministry, who served Loyola Press from 2003 to 2011.
Miguel was a loving, self-giving man who brought God’s love to those he served nationally and to his colleagues at Loyola Press. He will be dearly missed.
“Miguel was a noble man. He had the most generous heart of anyone I ever met,” says Tom McGrath, vice president of new product development at Loyola Press.
From Fresno to Miami, Miguel shared his love of the Lord with small groups and large crowds. Even in his final, painful days, Miguel summoned all his strength and spoke with zeal, humor, and affection to his fellow pastoral ministers at the Los Angeles Religious Education Congress. Terry Locke, president of Loyola Press, notes, “Those of us who knew how sick he was stood in awe as he shared his vision with everyone.”
Miguel was always a driving force, moving Loyola Press to a deeper organizational commitment to serve Hispanics in the Church. He worked tirelessly to bring Loyola Press’s mission and products to those in the Hispanic and bilingual markets, particularly in developing Loyola Press’s first fully bilingual program, God’s Gift. Miguel spent nights translating pages unasked, generously giving of his time.
“Miguel loved God, he loved his wife and daughter, he loved people in general, but especially those Hispanics in the U.S. Church who were not being welcomed as well as they should have been into the Body of Christ. And so he dedicated his life to that,” McGrath says.
But perhaps Miguel’s most profound legacy at Loyola Press was his impact on those who had the privilege of working with him. When Miguel returned to Loyola Press a few months ago to celebrate the completion of a major curriculum project, he was greeted with a standing ovation.
“Everyone—and I mean everyone—loved Miguel,” acknowledges Terry Locke, president of Loyola Press. “We loved his passion for the Gospel, we loved his sense of humor, we loved his dedication to his family, we loved the way he cared about each and every person he encountered.”
Miguel, thank you for showing us the spirit of God. Rest in peace.
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Loyola Press Recuerda a Miguel Arias
Hoy es un día triste en Loyola Press. Hoy lloramos la pérdida de Miguel Arias, nuestro asesor nacional para ministerios hispanos, quien trabajó en Loyola Press desde el año 2003 hasta el 2011.
Miguel fue un hombre de entrega total, una persona que irradiaba el amor de Dios a todo aquel con quien se comunicaba, desde sus colegas en Loyola Press hasta aquellos con quienes trabajaba a nivel nacional. Lo extrañaremos profundamente.
“Miguel fue un hombre noble. Tenía el corazón más generoso de todas las personas que he conocido”, expresó Tom McGrath, vice presidente (New product development) de Loyola Press.
Desde Fresno hasta Miami, Miguel compartió su amor por Dios con grupos pequeños y con multitudes. Aún en sus últimos y dolorosos días, Miguel recopiló todas sus fuerzas y les habló, con cariñoso celo, humor y afecto a sus ministros de pastoral en el Congreso de educación religiosa que se celebró en Los Angeles. Terry Locke, presidente de Loyola Press, afirmó: “Todos los que sabíamos lo enfermo que estaba, no podíamos dejar de admirar la manera en que compartió su visión con la audiencia”.
Miguel era un motor impulsor de ideas y proyectos, logrando obtener de Loyola Press un compromiso profundo a nivel de organización para servir a los hispanos en la Iglesia. Trabajaba incansablemente para llevar la misión y los productos de Loyola Press a los mercados bilingües hispanos, y ha de destacarse su invaluable contribución en el desarrollo de nuestro primer programa bilingüe Don de Dios. Miguel pasó noches enteras traduciendo páginas y páginas, donándonos generosamente su tiempo.
“Miguel amaba a Dios, amaba a su esposa y a su hija. En general, amaba a todos, pero especialmente a los hispanos que participan en la iglesia en los Estados Unidos, aquellos que no estaban siendo bien recibidos al llegar al Cuerpo de Cristo. Y a enmendar eso, dedicó su vida”, afirmó McGrath.
Pero, quizás, el legado más profundo que deja Miguel en Loyola Press fue el impacto, la huella que dejó en quienes tuvieron el privilegio de trabajar con él. Cuando Miguel regresó a Loyola Press, hace unos meses, para celebrar la culminación de un proyecto clave de currículo, fue recibido con una ovación.
“Todo el mundo—y digo todo el mundo—quería a Miguel”, reconoce Terry Locke, presidente de Loyola Press. “Amábamos su pasión por el Evangelio, su sentido del humor, su dedicación a su familia; amábamos la manera que él tenía de interesarse y cuidar a todo aquel que se encontraba en su camino”.
Miguel, gracias por mostrarnos el espíritu de Dios. Descansa en paz.
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